Carbohidratos: ¿enemigos de los Hurones?

La verdad desconozco por qué no se habla mucho de los daños que pueden ocasionar los carbohidratos en las dietas de los hurones. Como propietarios, llegamos confiados a comprar el alimento de nuestra mascota y a leer en el empaque “Alimento especial para hurones” o “Alimento Premium para hurones” o cualquier frase que termine con “para hurones” dándonos la tranquilidad de que estamos adquiriendo el mejor producto para nuestra mascota. El fin de este artículo es despertar tu curiosidad y conseguir que la próxima vez que busques un alimento para hurones te detengas unos segundos a leer la etiqueta y los ingredientes con los cuales está elaborado.

El insulinoma es una de las neoplasias (cáncer) que se diagnostican con mayor frecuencia en hurones adultos en los Estados Unidos. La baja de azúcar en la sangre es el resultado del insulinoma, generando signos tan variados como la baja de peso, náusea y la muerte. El origen de esta enfermedad todavía no se comprende claramente.

Los insulinomas pueden ser tratados con medicamentos y con cirugía, sin embargo rara vez lograrán ser curados ya que la recurrencia de la enfermedad es común. Existen estudios que señalan que cerca del 50% de los hurones que se sometieron a cirugía se recuperaron de la baja de azúcar en el postoperatorio, otra tercera parte tuvieron signos nuevamente en menos de dos años.

El insulinoma no solo causa daños a los hurones, también afecta en gran medida la situación emocional y financiera de los propietarios, lo cual frustra a los veterinarios por su incapacidad de sacar adelante a la mascota. Este artículo se basa en una hipótesis de la causa del insulinoma, presentando estrategias de prevención para minimizar las posibilidades de que los hurones presenten este padecimiento.

Los hurones son carnívoros estrictos, es decir, consumen elevados niveles de proteína y grasa y bajos niveles de carbohidratos y fibras. Otros mustélidos como el hurón de patas negras, el hurón europeo, el turón, son excelentes cazadores de pequeñas presas como roedores, conejos y aves. El contenido nutricional de estas presas se puede calificar como alto en proteína y bajo en carbohidratos. Por ejemplo, el análisis nutricional de una rata determina 55% de proteína, 38% de grasa, menos del 2% de carbohidratos y menos del 1% de fibra. Esta proporción es considerablemente diferente a la mayoría de los alimentos comerciales que existen actualmente para hurones y gatos que son utilizados para alimentar a los hurones. Los productos comerciales oscilan en rangos de: 22% a 45% de proteína, 10% al 28% de grasa, 2 al 14% de fibra y del 10% al 52% de carbohidratos; estos últimos son requeridos en el proceso de fabricación de croquetas secas. Aunado a esto, muchos propietarios de hurones ofrecen a sus mascotas premios con elevados niveles de azúcar. Es claro, que el global de estas dietas excede por mucho los niveles naturales de carbohidratos que consume un hurón.

Es interesante notar que los insulinomas no son tan frecuentes en Europa, Nueva Zelanda y Australia. Se piensa que esto se debe a la diversidad genética, los protocolos de dietas son más variados según la región y no tienen la cultura de los premios altos en azúcar. En Australia, los veterinarios especulan que las dietas altas en carbohidratos predisponen a la formación de insulinomas.

El dilema se presenta cuando al proporcionar alimento vivo, se corre el riesgo de caer en deficiencias de aminoácidos esenciales, vitaminas o excesos de las mismas, hígado graso, baja de calcio, o infecciones ocasionadas por alimento descompuesto, generado por el hábito que tienen los hurones de esconder su comida, lo cual podría generar infecciones que pueden ser transmitidas al ser humano.

Por otro lado, los hurones presentan menores concentraciones de flora intestinal y enzimas que otros mamíferos carnívoros, además de una reducida capacidad de absorción e impedimento de digerir carbohidratos complejos. Esto nuevamente sugiere que los hurones presenten problemas para la absorción de los carbohidratos. Existen estudios que señalan que los hurones no requieren tanto de los carbohidratos, es probable que el hurón, al igual que el gato pueda vivir sin ellos, siempre y cuando tenga adecuados niveles de grasa y proteína en la dieta.

Los carnívoros estrictos como los gatos (probablemente los hurones también) requieren de dietas altas en proteína ya que requieren de metabolizar constantemente los aminoácidos para generar energía. Los gatos poseen niveles bajos de amilasa (necesaria para la digestión de la azúcar) a diferencia de los perros, esto demuestra la adaptación de los felinos a dietas bajas en carbohidratos, otra diferencia es que los gatos usan más frecuentemente la gluconeogénesis a diferencia de los omnívoros como los perros que sólo la activan en ausencia de glucosa. Las dietas de aminoácidos son estimuladores de la actividad pancreática, en consecuencia, la gluconeogénesis es importantísima para mantener los niveles sanguíneos de la glucosa. Salvo algunas excepciones, la digestibilidad en los gatos de la azúcar es cercana al 94%. En hurones se ha reportado que utilizan eficazmente la dextrosa, maltosa y la glucosa.

La hipótesis de la enfermedad conocida como insulinoma, se basa en que el exceso de carbohidratos estimula el incremento de la producción de insulina por parte del páncreas, lo que puede generar un crecimiento anormal y eventualmente una neoplasia (cáncer) llamada insulinoma.

Pero, ¿Por qué en los gatos rara vez se ven insulinomas con dietas elevadas en carbohidratos? Hay evidencia que sugiere que las dietas elevadas en carbohidratos producen el padecimiento opuesto: Diabetes mellitus. Los gatos que consumen elevados niveles de carbohidratos producen un exceso de insulina, lo que genera fatiga del páncreas resultando en diabetes mellitus, por otro lado, los hurones presentan predisposición genética a la formación de insulinomas y los gatos no.

En los gatos las dietas ricas en carbohidratos requieren de más insulina para su digestión, contribuyendo a que las células productoras de insulina fallen, mientras que en los hurones el exceso de trabajo de estas células por las dietas altas en carbohidratos lleva a su crecimiento descontrolado que culmina en un insulinoma, en vez de fatigarlas como en los gatos.

Por estas razones se recomiendan dietas altas en proteína, altas en grasa, bajas en carbohidratos y fibra y eliminar los premios basados en azúcares simples.

Muchos alimentos para gatos y hurones contienen niveles nutricionales que se encuentran en estos rangos: 30-40% de proteína, grasa del 12-23%, carbohidratos del 19 al 53%, por lo que algunas de las dietas no son aceptables. Por otro lado existen otros alimentos que además de lo anterior, no contienen niveles aceptables de vitaminas y minerales.
Muchos alimentos para gatos (Science Diet, Eukanuba, Whiskas) y algunos menos para hurones (Ferrets de Abene, Furocrunch de Biomaa, Hartz Dieta para Hurón, Kaytee, Marshall y Totally Ferret) obtienen la fuente de proteína de origen vegetal (Dentro de los 3 primero ingredientes) en lugar de ser de origen animal, estos alimentos sacan cerca del 50%* (*valor estimado) de su fuente de proteína de la soya, el gluten y el maíz. Esto no sólo afecta los niveles de proteína sino que disminuye la digestibilidad. Sin embargo existen dietas comerciales que satisfacen o tratan de satisfacer las necesidades naturales de los hurones, dentro de las que destacan Natural Gold for Ferrets, Mazuri Ferret Diet, 8 in 1 Ultimate y Wysong Archetype II, son algunos de los alimentos comerciales que contienen menos del 30% de carbohidratos, algunos otros como The Ferret Store, Kaytee, Totally Ferret, Marshall Premium*, Ferrets de Abene, Furocrunch de Biomaa, Hartz Dieta para Hurón, Eukanuba y Pro Plan entre otros exceden del 30% de carbohidratos.

Tabla comparativa

Por otro lado, como ya se ha dicho, los hurones no pueden aprovechar adecuadamente las fibras, por esta razón, los niveles elevados en fibra de la mayoría de los alimentos para gatos y de algunos productos para hurones (Whiskas, Ferrets de Abene, Furocrunch de Biomaa, Hartz Dieta para Hurón, Kaytee) generan irritación gástrica que puede ser un posible inductor a otro tipo de neoplasias (cáncer). Otras dietas poseen dentro de sus 3 primeros ingredientes subproductos de pescado el cual contiene nitratos que son carcinogénicos (Ferrets de Abene, Furocrunch de Biomaa, Hartz Dieta para Hurón, Kaytee, Marshall, Eukanuba). Los minerales son también otro punto importante, ya que los hurones a diferencia de los gatos no soportan elevados niveles de minerales que pueden generar cálculos renales.

Si se alimenta con productos balanceados comerciales, se recomienda que los principales ingredientes sean de origen animal (5 primeros ingredientes: Wysong Archetype I; 3 primeros ingredientes: Mazuri Ferret Diet, Wysong Archetype II, Innova feline).

Por último, los alimentos para perro ofrecen una mala nutrición para los hurones que pueden generar una depresión inmune que lleve a infecciones que acaben con la vida de la mascota.

Las recomendaciones para las dietas en hurones son: Dietas altas en proteína (35-38%), altas en grasa (18-22%), bajas en carbohidratos (menos del 32%), bajas en fibra (menor al 4%) y eliminar los premios basados en azúcares simples. Los primeros 3 a 5 ingredientes deben ser de origen animal (pollo, res, cerdo, pavo, cordero…etc., no pescado) y el alimento debe ser extrudizado, no peletizado para mejorar la digestión. En México, encontramos esas características en Mazuri® Ferret Diet, 8 in 1® Ultimate y ZuPreem® Ferret Diet.

El Criadero de Hurones La Excelencia en Mascotas no califica, aprueba, desaprueba o recomienda alguno de los productos mencionados en el artículo.