Principales discapacidades

Los hurones tienen diversos sistemas de comunicación entre ellos, los que mas destacan son  la comunicación olfatoria por medio de marcas únicas regidas principalmente por hormonas, además de un lenguaje corporal basado en posturas, movimientos y la velocidad en que estos se realizan. Pero, ¿Cuáles son las principales discapacidades que observamos en los hurones?

Síndrome de Waardenburg: Es un padecimiento de origen genético que se caracteriza básicamente por una deficiencia auditiva por la expresión de un gen defectuoso. Principalmente se encuentra en aquellos ejemplares que tienen marcas blancas, es decir, cuello y patas blancas.

Es cierto que esta no es la única causa de sordera en hurones, algunos antibióticos, infecciones parasitarias y traumatismos también se asocian a deficiencias auditivas. Sin embargo, este síndrome también se cree que puede estar asociado a otros desórdenes morfológicos o de motilidad.

Por otro lado, algunos propietarios ven en este síndrome una ventaja, ya que consideran que los hurones que padecen esta condición suelen ser más tranquilos ya que no se espantan con ruidos fuertes.

Deficiencias en la visión: Los hurones poseen una excelente agudeza visual en un ángulo muy cerrado, esto se puede apreciar a la hora de comunicarse o durante el juego. Los hurones requerirán de un mayor esfuerzo y atención para observar objetos distantes o cuando requieran una visión periférica. Es importante mencionar que la visión no es el principal órgano de los sentidos de los hurones, así que si presentan una grave deficiencia se adaptarán con relativa facilidad ya que en casa, no necesitan cazar para preservar la vida.

Los hurones al igual que otras especies pueden padecer de cataratas, estas presentan una fuerte predisposición genética además de desarrollarse por deficiencia de vitamina A. Una buena dieta y tomar baños de sol periódicamente ayudarán a disminuir las posibilidades de padecerlas.

Si llegas a notar alguna opacidad en uno o en ambos ojos de tu mascota, es conveniente que visites a tu médico veterinario.

Deficiencias locomotoras: Una locomoción normal en los hurones consiste en movimientos alternados de las cuatro extremidades, aunque también es posible que brinquen, salten y corran durante el juego. Existen patrones de movimiento que nos indican que nuestra mascota se encuentra contenta, divertida o hasta molesta o angustiada, sin embargo, algunas situaciones muy particulares, tales como traumatismos, deficiencias nutricionales, problemas de crecimiento y neoplasias pueden afectar el movimiento natural de tu mascota.

Algunas neoplasias impiden la motilidad

Fig 1. Algunas neoplasias impiden la motilidad.

Aunque los hurones son muy resistentes, la caída de una escalera o balcón pueden dañar gravemente a estos pequeños animalitos, por otro lado, una alimentación deficiente en calcio o problemas de absorción  pueden debilitar el sistema esquelético de tu mascota. Por último, deformaciones óseas y algunas neoplasias son capaces de afectar la motilidad y calidad de vida de esta especie.

Ausencia de dedos: Los hurones nacen pesando de 10 a 15 gramos y midiendo alrededor de 4 centímetros, en este momento, su madre se apresura cuidadosamente a limpiar a 6 u 8 nuevos integrantes de la familia, así que durante este arduo proceso, la madre puede excederse y limpiar “demás” llevándose consigo uno o varios dedos. Ya que esto sucede a muy temprana edad, los hurones se adaptarán fácilmente y serán tan competitivos y juguetones que cualquier otro de sus hermanos.

Ausencia de cola: Puede pasar algo similar con la cola, no es lo mismo un hurón con la cola corta que un ejemplar al cual su mamá le quitó la cola. De la misma manera que la anterior, nuestra mascota se adaptará perfectamente y no se percatará de que carece de ella.

Hurón sin cola

Fig 2. Hurón sin cola.