| OTROS PROBLEMAS:
TUMEFACCION DE LA VULVA:
Este síndrome se presenta en hembras ovariohisterectomizadas. Se observa principalmente hinchamiento vulvar y pérdida de pelo de la cola.
Su veterinario determinará si existe presencia de restos ováricos o la presencia de glándulas adrenales hiperactivas o neoplásicas.
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HURÓN EN PRESENCIA DE CALOR INTENSO O DIRECTO:
Los hurones son muy susceptibles a las temperaturas arriba de los 35º C. o al sol directo por períodos
prolongados.
¡Cuidado! Si la temperatura corporal de su mascota se incrementa y su animalito jadea o deja de moverse, usted se enfrenta a una verdadera emergencia. Si se encuentra recostado sobre uno de sus lados y no responde a su llamado, inmediatamente corra por agua fría y sumérjalo para disminuir rápidamente la temperatura corporal. Después, si ya ha respondido, lleve a su mascota con su veterinario y él lo ayudará.
Las causas más comunes de estos casos, es cuando se olvida a la mascota dentro del auto por períodos prolongados y bajo intenso calor, o cuando a la jaula le da mucho sol y peor aún, si no tiene madriguera en donde ocultarse de los cambios climáticos.
DIARREA:
La diarrea no es una enfermedad por si misma, sino que es signo de problemas gastrointestinales, en donde los culpables pueden ser, entre otros, parásitos, virus o bacterias.
La diarrea se presenta comúnmente en diversas enfermedades y trastornos en los hurones. Se piensa que cualquier alteración en el equilibrio biológico de su mascota es capaz de inducir diarrea.

Las heces normales de los hurones son tubulares, semisólidas y nunca deben de ser duras.
Debe tenerse presente que el tiempo normal de tránsito intestinal es de aproximadamente de tres y hasta cuatro horas. Cualquier trastorno que implique una disminución de este tiempo de tránsito, conducirá a diarrea.
Como en el caso de perros y gatos, los parásitos internos o mejor dicho los endoparásitos son generalmente los causantes de las diarreas. Claro está que su veterinario, después de ciertas pruebas, podrá diagnosticarlos certeramente.
Como se dijo anteriormente, algunos virus pueden ocasionar diarrea en hurones.
Los hurones son afectados por un virus que se ha observado en los visones, causando el padecimiento llamado "enfermedad aleutiana". Esta es originada por un parvovirus que se observa en los análisis de sangre al incrementarse las gamma globulinas. Este padecimiento es menos severo en el hurón que en el visón, además se presenta de manera subclínica. No se conoce ningún tratamiento eficiente.
Las infecciones por rotavirus se pueden presentar en hurones de hasta tres semanas de edad; por lo que cabe aclarar que esta enfermedad es preocupación fundamental de criadores, ya que normalmente los propietarios de mascotas adquieren sus ejemplares a mayor edad. Se piensa que no es precisamente el rotavirus el causante de la diarrea, pero sí favorece la entrada de otro agente patógeno que la produce.
Algunas otras bacterias como Helicobacter mustelaei pueden ocasionar una diarrea. Esta espiroqueta se encuentra relacionada con otras especies de Helicobacter que ocasionan problemas similares en el ser humano y en otros mamíferos.
No se tiene conocimiento exacto de las condiciones que requiere esta bacteria para desarrollarse, pero se piensa que el estrés puede favorecer su proliferación. El tratamiento es similar al utilizado en el hombre y se basa en antimicrobianos. Debido a que muchos de los hurones que se enferman no quieren comer es recomendable la hospitalización para forzar al animal a ingerir alimentos. La mayoría de los hurones sobreviven y se recuperan completamente con el tratamiento adecuado.
OBSTRUCCIONES
GASTROINTESTINALES:
Debido a su increíble curiosidad, comúnmente los hurones se tragan objetos que les ocasionan obstrucciones gastrointestinales.
Como consecuencia de los objetos que investiga, analiza y rompe, con frecuencia pequeños fragmentos de zapatos, globos, gomas, pedazos de juguetes de perros o gatos ocasionan las obstrucciones. La forma de saberlo con certeza es por medio de Rayos X.
Los signos que presenta un hurón incluyen el decrecimiento de apetito, la somnolencia o indiferencia y diarrea.
Existe vómito cuando no es tan leve el problema y en casos graves, el hurón puede morir por perforaciones en el intestino o por una peritonitis.
COMPACTACIÓN
DE LOS SACOS ANALES:
Como los perros y gatos, los hurones tienen dos sacos a los lados del ano. Estos sacos contienen unas glándulas que producen la secreción llamada almizcle. En ocasiones, estos sacos no se llegan a vaciar adecuadamente y se produce la compactación de los sacos anales, originando problemas posteriores en su mascota.
Así, los hurones tal como los perros y gatos presentan los mismos signos de enfermedad. Su tratamiento consiste en antibióticos y sólo si es necesario, la cirugía. Este padecimiento no es común, debido a que la mayoría de los hurones que se venden en la actualidad en algún momento de su vida fueron operados para quitarles el mal olor, al extirparles las glándulas presentes en los sacos anales.
PARASITOSIS:
De igual manera como sucede con perros y gatos, los hurones también tienen contacto con parásitos internos y externos.
Su mascota puede presentar problemas con pulgas en general y principalmente con la Ctenocephalides spp; con garrapatas como la Otobius megnini y Amblyomma spp. y en menor número de ocasiones, con piojos como el Dermacentor spp.
En cuanto a endoparásitos, los hurones pueden padecer cryptococcosis y varios helmintos gastrointestinales.
En general, la infestación por endoparásitos no son comunes en los hurones, claro está, que depende de las condiciones higiénicas en las que viva.
El tratamiento que le dará su veterinario será muy similar al de perros y gatos, y dependiendo de la localización del parásito, se basará principalmente en talcos y shampoos diseñados para eliminar a estos indeseables visitantes, es indispensable consultar a su veterinario para evitar intoxicaciones.
Para prevenir los parásitos internos como la Taenia mustela y Alaria mustelae, es recomendable evitar que su mascota ingiera cárnicos mal cocidos o crudos y es conveniente desparasitar cada año y así evitarse problemas mayores.
Es aconsejable consultar a su veterinario para que lo oriente.
INFECCIONES
EN LOS OIDOS:
En ocasiones, estas infecciones son generadas por una ausencia o mala limpieza de las orejas, pero sólo en infecciones graves su mascota dejará de comer y perderá el equilibrio.
Es importante que el tratamiento se aplique lo antes posible, ya que una simple infección en los oídos del parásito Otodectes cynotis puede ocasionarle a su mascota un gran número de horas de descontento. |

Otodectes cynotis
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DERMATOMICÓSIS:
Esta enfermedad sólo en ocasiones puede presentarse en los hurones y se manifiesta como áreas circulares ausentes de pelo.
Este padecimiento puede ser transmitido a otras mascotas y al hombre. El tratamiento es similar al de perros y gatos, y se basa en shampoos medicados, tópicos y medicamentos orales en los casos mas severos.
SI
SUFRE UNA CAIDA:
Como consecuencia de su excesiva curiosidad, en ocasiones su mascota puede sufrir alguna caída, ya sea de las escaleras o de algún sillón. Si esto sucede y su hurón presenta algún malestar, como cojear o dificultad para levantarse, es aconsejable colocarlo en un espacio pequeño para evitar que se mueva e inmediatamente llévelo a su veterinario.
QUEMADURAS
EN LOS COJINETES:
Los cojinetes son especializaciones de la piel que usted puede reconocer fácilmente, es decir, son unas "bolitas sin pelo" que tienen las patas del hurón y con estas pisa el suelo.
El problema más común que se llega a tener es cuando su mascota ha tenido contacto por mucho tiempo con sus orines y éstos llegan a quemar los cojinetes.
Usted se puede dar cuenta de que esto sucede, cuando su mascota no desea moverse o camina muy poco, se lame las patas y los cojinetes se ven irritados.
Es aconsejable consultar a su veterinario para saber cómo proceder. Mientras, cerciórese de que el lugar donde se encuentra su animalito no esté húmedo por orines y ¡verifique! que su mascota ingiera algún alimento, ya que posiblemente como no desea levantarse, puede ser que no haya comido.
NEOPLASIAS:
Desafortunadamente, los hurones pueden padecer cáncer. Este puede ser tanto benigno como maligno.
El cáncer en el páncreas comúnmente llamado insulinoma, es uno de ellos. Este padecimiento puede causar que las concentraciones de glucosa en sangre bajen a niveles alarmantes y en esos momentos se puede presentar una excesiva salivación, torpeza, depresión, debilidad en las extremidades posteriores y náuseas que se detecta al observar un constante manoseo de la boca con las patas. Al diagnóstico se llega a través de un análisis de los niveles de glucosa en sangre. Existen diversas opciones de tratamiento que su veterinario podrá darle a conocer.
También existe el Complejo de la Enfermedad Adrenal. Este padecimiento se puede observar conjuntamente con el insulinoma. Existen diversas técnicas de diagnóstico y tratamiento. Se puede presentar pérdida de pelo, anorexia, un olor del cuerpo diferente, baja en el consumo de agua y agotamiento. El tratamiento adecuado será aquel que le proporcionará a su mascota una buena calidad de vida.

Hurón con pérdida de pelo.
Por último, el otro tipo de neoplasia común es conocido como linfoma, el cual se presenta en el sistema linfoide. Algunos autores sugieren que puede estar involucrado un parvovirus, que es el virus de la enfermedad aleutiana o un retrovirus. El hurón presenta una baja en el apetito y agotamiento. Se recomienda la biopsia de algún nódulo linfático para su diagnóstico.
Existen otros tipos de neoplasias en el sistema reproductivo, que son exclusivos entre los hurones hembras enteras. Los más frecuentes son el tumor leiomioma del ovario, neoplasias cutáneas y subcutáneas como el carcinoma escamoso.
Muchos tipos de neoplasias pueden ser tratados si su veterinario los detecta a tiempo, por lo que se le recomienda una revisión meticulosa cada año, después de que haya pasado el tercer aniversario de su mascota.
CARDIOMIOPATIA:
La cardiomiopatía es un padecimiento en el corazón de los hurones. Básicamente consiste en que el corazón no bombea adecuadamente la sangre, originado que no se mantengan los niveles adecuados de oxígeno en los órganos vitales. Se puede producir letargo, baja en el apetito y un agotamiento crónico. El tratamiento consiste en medicamentos que bajen la presión que ejercen las arterias y las venas al bombeo de la sangre.
ENTERITIS:
Este padecimiento en algunas ocasiones es causado por una bacteria llamada Escherichia coli. Este bacilo es un habitante normal de gran cantidad de animales, incluyendo al ser humano, pero cuando por alguna razón el medio se altera la Escherichia coli prolifera sin control y en este momento es cuando causa problemas. Los hurones jóvenes son más propensos a padecerlo, pero los adultos no quedan exentos del problema. Cuando se encuentra inmerso en este padecimiento, se presenta una gran diarrea y si escasea el agua, el hurón puede morir rápidamente; lo primero que se debe de hacer es controlar la deshidratación que se está presentando y administrar antibióticos.
SALMONELLA
SPP:
Salmonela es un gran grupo de bacterias asociadas a alimentos en malas condiciones, ya sea por mala cocción o por encontrarse en estado de descomposición. Los hurones son muy resistentes a esta bacteria y en muy pocas ocasiones se enferman ante su presencia. Los antibióticos dan buenos resultados.
La importancia de esta bacteria es que es una zoonosis, por lo que se deben tomar las precauciones pertinentes.
En huronas gestantes puede inducir al aborto.
LEPTOSPIROSIS:
La leptospirosis es una enfermedad producida por una bacteria llamada Leptospira spp. Es una enfermedad grave que puede matar humanos. Si usted es de las personas que por gusto caza ratas con hurones y perros puede considerar a su perro y a su hurón peligrosos. Si no está seguro de que su mascota no va a estar en contacto directo con ratas o indirecto con los orines de éstas, es mejor que lo vacune.
BOTULISMO:
Los hurones son poco susceptibles a botulismo tipo A y B y muy susceptibles al tipo C.
Los hurones criados comercialmente, por lo general son vacunados al mes y medio de vida con toxoide de Clostridium botulinum, pero los hurones criados para mascotas no necesitan ser vacunados si se alimentan con alimentos frescos o croquetas.
Los datos que se tienen son del invierno de 1978 en los Estados Unidos de Norteamérica, donde hurones y trabajadores de la misma granja se enfermaron. La muerte del animal se da en muy corto tiempo, quizá en 24 horas; si el hurón sobrevive más de 36 horas probablemente se pueda recuperar. La bacteria produce una toxina, que afecta a las víctimas produciéndole parálisis y posteriormente involucra al diafragma produciendo la muerte por sofocación.
TUBERCULOSIS:
Los hurones son susceptibles a la tuberculosis bovina, aviar y humana. Cabe mencionar que las inyecciones intradérmicas de tuberculina no funcionan para llegar a un diagnóstico en estos animales.
Los casos por tuberculosis humana son raros, mientras que los causados por tuberculosis aviar son muy peligrosos.
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